Mi cuentografía.

“Nací en Pamplona hace ya casi 40 años, una ciudad del norte, conocida sobre todo por sus alegres fiestas. Tuve una vida curiosa, como la de cualquier persona; con sus luces y sus sombras.
Hasta que de repente a los 33 años, empece a cuestionarme a mi mismo; Y alguien muy querido, en el momento adecuado y el lugar adecuado, me dijo: ¿por qué no haces teatro? Y ¿por qué no? Dije yo.
Y empece hacer teatro, pero el Destino, vestido de blanco, no quiso que mi carrera acabara ahí. Apareció también en el lugar adecuado y en el momento adecuado, y como no tenía las cosas muy claras me dijo: “Cuentacuentos, sí cuenta cuentos”. ¡¡Ay!! Pero a veces hacemos oidos sordos, y no prestamos atención a las palabras que se nos brindan con amor, y entonces es cuando aparece la bruja en este cuento, y ella con su mal genio, ¡¡Me lanzo un hechizo!!:

-No tienes cuerpo, no tienes voz, tu no sirves para esto, dedícate al cuenta cuentos-.
El hechizo de la bruja me convirtio en rana, y acabe en un cenagal. Pero por suerte para mí, aparecio mi amada, una bella princesa; morena, dorada y con ojos color esmeralda. Iba montada en una barca y en vez de darme un beso, ¡¡me dio una patada!!, volando volando volando sali de la charca y me dijo: -“Tu lo que tienes hacer es aprender, leer muchos muchos muchos cuentos, para contarselos los niños y que se lo pasen bien. ¡¡Hasta que no hagas
mikelsonrisaespacial2eso no te dare ni un beso!!”. El hechizo se rompio.
De nuevo con mi forma humana y en el buen camino, me encontré a una linda viejecita y
a un hada encantada, sabios consejos me dieron, y de ellas mucha mágia aprendí. Leí muchos cuentos, y alguno hasta yo mismo escribí.

Empece a contar cuentos, cuentos y más cuentos; a niños y niñas, a grandes y pequeños, a gatos y perros, a osos y gallos; a padres, madres, dinosaurios, dragones, elfo y enanos..
Conté cuentos en villas y ciudades, en castillos y arrabales, en tierras y en mares, en sueños y en despertares.
¡¡Espera espera!!, que haga memoria, que recuerde:
En Pamplona.. en Villaba.. en Arguedas,  en  Lobera de Onsella ( y en un largo etc..) y en ese sitio tan peculiar, ¿Cómo se llamaba?,¿lo conoces?, ¿te acuerdas?

(si te acuerdas donde nos conocimos y que cuento te conté, haz un cometario)

Sí ahí. ¡¡Bravo!!, allí nos conocimos, ¿no? jajaja.
Y ahora estamos aquí. ¡¡Quien lo iba a decir!! flotando en esta nave espacial, viajando a otro planeta en el espacio sideral. Y quien sabe como acabara esta historia, pues este cuento acaba de empezar..

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